
Ahora ke dejo la mesa clausurada y un puñado de papeles hacen de nostalgias, la vida parece ke se escapa una vez más al cansancio, esta betada la felicidad, esta prohibido sonrojarse, solo se esparce el universo hacia una urbe más lejana.
El camino no es camino, sino hay un bosque, un rio, un mar, un desierto,un muro, un laberinto, un abismo, donde ver nuestros huesos hacerse polvo.
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